El inicio del Olivos RC

Como se dijo, aquel combinado británico jugó 9 partidos en la Argentina, dejando el recuerdo de un buen rugby y aportando la docencia necesaria para este juego que se perfilaba en un constante deseo de mejorar.
Los cinco chicos ya tenían la decisión tomada, la cual se transmitió a otros amigos y padres con la idea de interiorizarse de cómo hacer las cosas y lanzarse a practicar este deporte que ya se había arraigado en ellos aún antes de empezar a practicarlo.
Entre la lectura del reglamento de la entonces River Plate Rugby Union, el contacto con la pelota, la tozudez frente a las imprecisiones y una decisión irrevocable, el 4 de septiembre de 1927, veinte ilustres personajes de nuestra historia fundaron el Olivos Rugby Club, entre los que se encontraba el joven Alejandro Bowers, hijo de quien sería uno de los grandes benefactores del club y por que no decirlo, su alma mater durante mucho tiempo: Don Carlos Bowers, en cuya casa se escogieron los colores del Club, inspirados por unos almohadones de color naranja y negro que decoraban un sillón del living de su casa.

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Prácticamente al tiempo de la fundación, se incorporó un grupo de jóvenes que practicaban el deporte en el Club Atlético Alberdi, entre los que figuraban dos hermanos que trascenderían en la historia del ORC: Juan Bautista y Silvio Macchiavello.
El primer partido no oficial se jugó contra Deportiva Francesa (Sportive FranÇais en aquella época) un 25 de septiembre de ese año, sólo perdimos 9 a 3 y metimos un try, el primero en nuestros 75 años con el rugby. El héroe: M.Ortiz Sauze.
Durante 1928 siguieron los partidos amistosos en los que perdíamos de modo sistemático, mientras que las prácticas continuaban realizándose en donde se hacían posibles.
En 1929, primer campeonato oficial, en tercera, las cosas no salían bien: 14 partidos jugados, 3 ganados, 1 empatado y 10 perdidos.
En 1930 la situación comenzó a mejorar sensiblemente y luego de una lucha ardua con Pacífico (hoy San Martín), se ganó la sección «C» de esa división, consiguiéndose el ascenso a segunda.
Durante 1931 la campaña fue campaña discreta y sin estridencias, hasta 1932 en que empieza a vislumbrarse no sólo un equipo interesante, sino un club que avanza en todos sus aspectos deportivos y sociales. Veamos por qué.
Ese año sale segunda la división superior, pero también sub-campeonas la tercera y la cuarta y tiene lugar un hecho verdaderamente relevante para el club: la adquisición de su primera cancha propia. La Democracia del 11 de diciembre de 1932 se refirió al hecho en los siguientes términos:

 

«Olivos Rugby Club»
Nueva Comisión Directiva

En la asamblea realizada por el Olivos Rugby Club, el día 24 de noviembre ppdo., fue renovada la Comisión Directiva, habiendo sido elegidos: Presidente, C. Bowers; Vice, A. Boorman; Secretario General, N. Arana; Tesorero, F. Cernegoy; Pro, J. Mieres, Vocales: J.J.Pineda, Dr. J. W. Segovia, Dr. O.G. Capurro y A.L. de Pablo.
Este Club que se encuentra en una época de franco adelanto, y que en los últimos torneos en que ha intervenido ha obtenido brillante actuación, instalará su campo de deportes en una manzana que gracias a la desinteresada cooperación de los señores C.Bowers y F.Cernegoy, han adquirido para ese fin, donde se construirá a la cancha de rugby…»

 

 

El gran momento

Entretanto el Club seguiría jugando en Banco Hipotecario y llegaba 1933, aquel año en que se conseguiría lo más deseado: entrar en el rugby grande de la Argentina…con apenas 5 temporadas sobre las espaldas.
Desde principios de la temporada el Club pareció haber encontrado una idea ordenada del juego, y una gran concentración en búsqueda de objetivos puntuales.
La Segunda disputaba su campeonato dividida en dos zonas «A» y «B». A nosotros nos tocó la «B», disputándola con Buenos Aires, Belgrano, Universitario de la Plata, Deportiva Francesa, Los Matreros y Gimnasia y Esgrima; ida y vuelta.
El Club ganó 10 de los 12 partidos jugados, perdió 2, metió 141 puntos y recibió 43. Todo daba como para llegar al gran día.
Obras Sanitarias, entretanto, ganó su zona. Ya había malogrado una oportunidad el año anterior al perder el ascenso en la final, por lo que estaba preparada para poner lo mejor con tal de no quedarse sin el campeonato. En el club tampoco estaban dispuestos a desaprovechar la oportunidad.
El partido generó una gran expectativa y la cobertura periodística, anterior y posterior al partido, fue verdaderamente importante.
Como prolegómeno de un buen día, la 5ta.del Club, dirigida por Horacio «Pimpi» Pascuali se consagró campeona invicta de su División el 23 de septiembre de aquel año, con 114 tantos a favor y 8 en contra, apenas un día antes de que, en la cancha de Gimnasia y Esgrima, la División Superior le ganara a Obras Sanitarias 17 a 3 y subiera a primera.

 

El partido de ascenso a Primera

El 24 de septiembre de 1933, con mucha gente en la cancha de Gimnasia y Esgrima se jugó un partido duro y algo impreciso que terminó con la victoria del ORC. Aquel, día según las crónicas de aquel tiempo, que destacaron el premio a la solidez y al esfuerzo de un equipo que en poco tiempo llegaba allí donde debería estar, se destacaron los hermanos Luli (ala) y Pepe Zorraquín (hocker) -quien posteriormente sería presidente del Club- y el segunda línea A.Piola.
Fue un día de fiesta con una alegría difícil de medir, tan difícil
como calcular cuántos gin-tonics acompañaron los festejos -según la equilibrada apreciación de un veterano allí presente-, así como fácil de imaginar e importante de no olvidar, pues comenzaba una década muy importante en nuestra historia, que nos daría dos torneos ganados (1939, 1942) un campeonato compartido con Belgrano Atlhetic (1940), tres subcampeonatos (1935, 1936 y 1938) y el seven-a side de 1942.

En primera y con cancha propia

Tal cual lo planteado en 1932, la cancha propia tomaba forma hacia mediados de 1934, en que se hizo una conscripción de socios tendiente a fortalecer socialmente el Club y consolidar el proyecto que vio la luz el año siguiente en llevar adelante el proyecto.

Aquel año se debutó en primera oficialmente nada menos que en Plaza Jewell contra Rosario Atlhetic, campeón del año anterior y que contaba con un gran equipo. Se empató 3 a 3 y según las crónicas de la época Olivos jugó mejor.
«El cuadro porteño lo superó», dijo La Acción, de Rosario, publicando la foto de nuestro team en su página de deportes. «Debuta bien en Primera», opinó El Mundo, de Buenos Aires.
Los partidos se jugaban contra los grandes equipos como el CASI, Hindú, Universitario, Belgrano y otros, con los cuales comenzaba el verdadero fogueo que se requería para estar bien plantados en la división superior del rugby, y se cumplía, pues si bien aque año ocupamos el 8vo.puesto aquel año, los partidos se jugaron con firmeza, sin regalar nada y hasta el último minuto; pero por sobretodas las cosas, aprendiendo … algo tan importante.

 

De allí en más, hemos ido construyendo nuestra historia y lo seguiremos haciendo cada día, estimulados por este deporte convocante por el que estamos dispuestos a superarnos y a trasmitir nuestros valores y tradiciones.

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