Les dejamos la crónica que escribió «Lula» (una jugaodra de la Primera del Plantel Superior «C», y la que trajo el proyecto al grupo) del encuentro de 10mas y 9nas que se llevó a cabo el domingo.
Dudas. Dudas fueron las que nos surgieron al ver que el pronóstico del domingo anunciaba lo siguiente: 10.00 hs. Lluvia ligera, 11.00 hs. Lluvias de intensas a moderadas, 12.00 hs Lluvias fuertes. 13.00 hs. Tormenta eléctrica. 14.00 hs. No salga de su casa. Recorrimos desde la página del Servicio Meteorológico Nacional hasta el gurú del tiempo en Oslo, y aun así, el sol no aparecía ni de casualidad…
Sabíamos internamente que podíamos resolver cualquier imprevisto que surgiera, pero si había algo que no podíamos lograr era que el sol saliera y dejara de llover. Con las dudas del clima a cuestas y después de 3 semanas de trabajo intenso, decidimos continuar. “Ya fue, mandemosnos”, se leyó en el grupo de whatsapp y todas estuvimos de acuerdo.
El día empezó temprano, y por supuesto, nublado. El horario programado de llegada al club era a las 8 am. Barrimos, limpiamos, armamos las canchas (agradecemos las colaboración de la remisería de enfrente del club para este ítem… no pregunten que tiene que ver una remisería con una cancha de hockey, porque todo tiene que ver con todo, y algunas cosas se resuelven con creatividad, Juli Capella y Vane Buccar), pegamos los números, decoramos, colgamos las banderas, armamos los banners (el armado de banners es algo más complicado de lo que parece, para la próxima algún tutorial en youtube no estaría mal…o al menos que el banner venga con instrucciones! Somos jugadoras de hockey, no andamos armando banners por la vida). Merito especial para el grupo de decoración, el armado del stand de venta de tortas, la parrilla y los premios para los sorteos.
A las 9.30 estaba todo en marcha. Los clubes comenzaron a llegar, 15 instituciones y más de 200 jugadoras dijeron presente el pasado domingo en Olivos. La voz del estadio, personificada en la capitana de primera, Paula Rubín, a las 10.30 hs. daba comienzo al encuentro al horario pactado por el fixture. Los 8 árbitros, uno por cancha, con silbato en mano, se encargaron de llevar adelante cada partido, y por supuesto, de no perder las bochas al finalizar el encuentro (pobre de Copo, que arbitró en cancha 2, frente a la mesa de control, y cada vez que terminaba un partido, Rubín por altoparlante anunciaba “COPO TENES BOCHA?, COPO AGARRA LA BOCHA, COPO LA BOCHA, COPOOOOOO”. Es que, nadie la entiende, pero ella se mete de lleno en su labor adentro de la cancha). La buena noticia, es que sacamos 10 bochas y devolvimos 11. Misterio.
Al mediodía con la parrilla encendida los equipos se acercaban a almorzar con sus entrenadores, para luego continuar jugando los partidos restantes. Con unas idas y vueltas a Makro, las chicas de costos se encargaron eficazmente de proveer a la parrilla de los insumos necesarios.
Café va, café viene, jugadora va, jugadora viene, la térmica, la cafetera culpable de que salte la térmica, la señora que compró un budín entero y Juca calculando porciones, los papelitos de combos en los bolsillos, los carteles de Cami Andres pegados en todas partes del club, Carlitos (Gracias Carlitos), las caras de felicidad de las nenas que se ganaron premios, hockey, goles, más hockey, fotos, risas, cansancio e imposible acordarse de todo.
Nombrar una por una a mis compañeras y resaltar el trabajo de alguna por sobre el de otra, solo sería injusto e implicaría no entender nada de lo que significa trabajar en equipo. Porque eso fue lo que hicimos. Trabajamos en equipo, tratando de serle útil a la persona que teníamos al lado, de colaborar, de dar una mano y ayudar en lo que se pueda. El objetivo lo alcanzamos, hasta diría que lo superamos. Y no, nunca fue recaudar dinero, fue demostrarnos a nosotras mismas que si confiamos en la otra, si estamos juntas y si tiramos para el mismo lado, no existe cosa que no podamos conseguir, no existe objetivo que no podamos alcanzar.
Y la primera gota de lluvia cayó a las 15.20 hs. una vez que el encuentro se dio por finalizado.
Gracias a todos por la confianza puesta en nosotras.
Plantel Superior “C”.
Hockey Sobre césped.
Olivos Rugby Club.
Agradecimientos
A Marcelo Basile, Pablo Castillo y Juan Pablo Coos por el esfuerzo dejado en la parrilla. Sin ustedes, no había almuerzo.
A Patricia Riondini, de Banco Itau y Mastercard, por las mochilas, los vasos térmicos y el termo.
A Gustavo Marcos, de Make, por los aromatizadores
A Viviana Liloia y Rosa Mendoza, de Casa Mendoza y su gente, por la plancha donada.
A Andrea Rubín, de Reves, que sponsoreo el encuentro y les entrego premios a las jugadoras
A Gabriela Vitale, de Fila, por las mochilas, increíbles!
A Carolina Yebba, de Chez Cher Pastelería por las tortas de la mesa dulce, batieron record en tiempo de venta!
A nuestro entrenador, Prof. Martin Alende, por la paciencia, la voluntad y los contactos de los demás clubes.
A nuestro preparador físico, Prof. Javier Vila, por darnos su tiempo, por bancarse que hagamos listas de cosas en su entrada en calor, por la paciencia de siempre y por inculcarnos el trabajo en equipo y la concentración.
A Silvina Celaye y Laura Oliva, por alentarnos desde el primer momento para llevar esto a cabo y conseguirnos las cosas que nos hacían falta.
A nuestro coordinador, Prof. Javier Carballo, por permitirnos hacer el encuentro, colaborar con nosotras en lo que necesitemos y por las camisetas de los seleccionados para los sorteos.
Al Sr. Rubén Angelino, por colaborar en la atención médica y la infraestructura.
A todas las instituciones, entrenadores, jugadoras y padres que confiaron en nosotras.
Y por último, a todas y cada una de mis compañeras, que dejaron todo y le pusieron la vida a cada tarea que les tocó realizar.
